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Los
alguacilillos anuncian la bravura y el trapío
de la ganadería que va a protagonizar
el encierro |
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Daba
la una y media cuando se lanza el tercer cohete.
La puerta de toriles se abre y los cinco astados se
disponían a salir... |
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Los
astados siembran el pánico en
la Barbacana. |
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En
la imágen de la izquierda, el reloj de
la plaza es fiel testigo del miedo
que pasan los corredores |
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| Mansurrón
sale a por un morlaco que se ha quedado rezagado. |
Las asistencias sanitarias
revisan el material y se preparan para posibles
intervenciones. El Dr. Celiméndiz,
Jefe de la Unidad de Cuidados Sinsentido, pone
orden a su instrumental a la voz de ar. Solamente
hay que lamentar la deserción
de un grupo de tiritas. |
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| Los
sanitarios atienden a los heridos. Según
el parte facultativo: tres heridos de pronóstico
reservado. |
Los ganaderos precisan de oxígeno
para ser reanimados. |
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Un
Pablo Romero provocó situaciones
de pavor. Este es el instante de la aparatosa
cogida de un mozo. |
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Por
suerte, todo quedó en un SUSTO. |
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Concluye el encierro con un
remojón en la fuente y un refresco
en los Fueros. |
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