En un lugar de la marcha de cuyo
nombre no se si quiero acordarme, no ha mucho tiempo que
vivía un hidalgo mohinero, cuya historia vamos
a relatar.
"Cuento de il tratanti, la burra y el guardia
civil"
Erase una vez un tratante,
una burra llamada Camboria y cuatro intrépidos jinetes
rocieros.
Los cuatro jinetes rocieros,
Luis Alberto 'Curro Cheira', Javi 'Paco Mé' (conocido
agente de la beneterita, o algo), Jota"Manué"
y Juanjo "El Gasofa", cuya fama deben a la popular
canción "la luna y el toro", tratan de
mercar un burro para las fiestas de Sepúlveda con
el que llevarán a cabo un desfile al más puro
estilo rociero. La fórmula que consideran más
adecuada es alquilar un pollino durante los cinco días
que dura el evento.
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Entonces los cuatro jinetes piensan:
¿Dónde podremos comprar un asno?
- Hay que buscar unos gitanos -especula "Gasofa"
- que seguro que tienen algún ejemplar que les sobre.
- -No, -añade "Curro Cheira"- que seguro
que nos "la meten doblada".
- Igual yo conozco uno de la "Villa de Boceguillas"
(Parada y Fonda) que puede tener uno -espeta "Paco
Mé"
Entonces a "El Manué" se le ilumina la
bombilla, y tras unos instantes de pausa advierte:
- ¡¡Giuliano, "il tratanti" será
nuestro salvador!!, seguro que tiene lo que buscamos.
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Los
rocieros y la burra momentos antes de iniciar el recorrido
por la feria |
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Pasados
unos días, y después de una dura búsqueda
y de haber contado con la inestimable colaboración
de Paco Lobatón, por fin localizan a "il Tratanti".
La negociación es dura. Giuliano, haciendo gala del
más puro estilo siciliano, no cede un ápice
en sus pretensiones, 300 € por la venta del borrico.
En ningún momento aceptó el concepto de alquiler
de servicios, -eso suena a algo así como prostitución
pollina- debió pensar Giuliano.
Después de un
largo tira y afloja, finalmente el cuarteto acepta pagar
esos 240 € por la compra del mohíno. Paco Mé,
el agente de la Benemérita, Manué, Curro Cheira
y "El Gasofa" dan palmadas con las orejas de contentos,
¡Ya tienen su burro para las fiestas!. il Tratanti
con cara de Dólar, se dirige a la Caja de Ahorros
(y Monte de Piedad) a guardar sus caudales.
Pasaron los cinco días
de fiestas, fiestas que permanecerán en la memoria
de muchos como las fiestas del desfile rociero y de la corrida
alternativa, y a los rocieros les queda un dilema ¿Qué
hacer con una burra después de las fiestas?.
Paco Mé, en un
alarde de originalidad, propone revender la burra a Giuliano"il
tratanti", lo que sus compañeros de farándula
asienten sin ningún tipo de reservas.
La cita se
produjo en un afamado bar próximo a una céntrica
calle de la villa. Un ambiente enrarecido envuelve la reunión.
Giuliano"il Tratanti" se desmarca ofreciendo una
tercera parte de lo que los rocieros habían pagado
unos días antes. El clima se torna cada vez más
tenso, hasta que al final se rompe el "bussines".
Conscientes del timo al que pueden ser sometidos, el representante
de la ley y el orden clama: "¡Nos quedamos con
la burra!, la protegeremos, la alimentaremos, la cuidaremos,
la daremos mimos y ...". Y así hicieron. Los
gallineros de "Pichón", son testigos de
excepción. El Borrico goza de unos cuidados exquisitos.
Mientras el pollino
pastaba felizmente, su anterior dueño va urdiendo
la trama. Se dispone a tramitar las correspondientes diligencias
para formular una denuncia por el robo de la burra. il tratanti
reclama la burra denunciando los hechos ante la autoridad
competente. (Giuliano en un exceso de enajenación
mental transitoria debe suponer que esto es algo similar
a la reclamación de los derechos de imagen de Ronaldo).
A día de hoy, los rocieros se han convertido en presuntos
sospechosos y se encuentran en búsqueda y captura
por parte de la justicia. Y no sólo eso, sino también
sospechosos en su casa puesto que sus mujeres están
celosas (Les acusan de que la burra recibe más atenciones
que éllas).
Mientras tanto, un
equipo de letrados está trabajando contrarreloj asesorando
a los rocieros y a la burra, pues tendrán que ir
a declarar próximamente cuando se celebre la vista.
Vistos y analizados
todos los hechos relatados, la célebre historia de
Rocinante, Don Quijote, Rucio y Sancho Panza se quedará
en simple calderilla comparada con la historia de la burra,
il tratanti y los rocieros.
Y colorín colorado
...
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Noticias de última
hora:
Ha llegado a la redacción
de el pregonero digital la siguiente nota:
Cisma entre los Rocieros.
Parece que hay evidencias de que existe una división
de opiniones en el seno del grupo rociero. En opinión
de unos, quieren vender la burra al mejor precio. Para conseguir
un buen precio en el mercado lo solucionarían con
una puesta a punto: varios martillazos para reparar la chapa
dañada, una mano de pintura y rebajar los kilómetros
del cuentakilómetros. Otra parte, la división
marcial, se opone radicalmente a la venta. Según
el propio testimonio del miembro de la benemérita,
"La ilusión de mi vida siempre ha sido la caballería".
La burra sería la primera pieza para comenzar a formar
la tropa.
La crisis rociera se
ha visto agravada al salpicar el caso a la jueza tupperware.
Según fuentes de toda solvencia, la jueza se ha visto
involucrada en el affaire de "la burra", aunque
a esta hora, todavía no tenemos datos sobre su grado
de implicación en el mismo.
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