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Reportaje: Texto de Los Templarios para la Fiesta de los Fueros 2005

El concejal de Cultura y Turismo, Emiliano Alonso Ortíz, nos ha enviado el texto de los Templarios para la Fiesta de los Fueros 2005.

El texto dice lo siguiente:

"TEMPLARIOS"

Sepulvedanas y sepulvedanos, hombres y mujeres de buena voluntad, que habéis venido a esta ciudad a comprar y vender, a pasear y a ver, a divertiros con el vino de las tabernas y a hacer dinero con los dados y el juego de naipes, a buscar amores y a rezar a la Virgen de la Peña,

TEMPUS FUGIT, amigos, TEMPUS FUGIT. El tiempo huye de nosotros raudo sin darnos ocasión a gozar de la vida como sería el deseo de todos los seres humanos. Parece mentira pero ya ha pasado un año desde que me dirigí a vosotros para daros las gracias por vuestra hospitalidad ofreciéndonos el abrigo de vuestras murallas. En esta puerta del Azoque, que da entrada al mercado de la ciudad, os encuentro a todos , a los que vi el año pasado y a los que hoy se han sumado, atraídos , sin duda, por el Arca que llevamos.

Marchábamos el año pasado desde nuestra casa de San Saturio, en Soria, pasando por Maderuelo hacia el reino de León llevando el Arca de los Templarios. Ese Arca famoso por sus milagros, lleno de las reliquias de santos y mártires protectores de enfermedades y congojas, que todo el mundo desea poseer y por el que luchan nobles y reyes. Hoy lo llevamos a Ponferrada que allí habita un hermano de la Orden, a quien llaman Jesús, con el nombre de nuestro señor, y lo guardará hasta otro viaje para que no caiga en manos impías y traidoras, que en los tiempos que corren cada vez menos gentes respetan las sagradas normas de Jesucristo y guardan con respeto su recuerdo.

Nuestros caballeros y yo mismo, caballero maestre del grupo, nos sentimos felices en nuestro anterior viaje a Sepúlveda, esta hermosa villa famosa en todo el orbe por su hospitalidad, su buen vino, mejor cordero, y para algunos de los que aún son jóvenes caballeros sin sentido común, por las mozas hermosas y lozanas que se ven andando por estas calles y plazas, tan galanas y bien vestidas, tan graciosas y vivarachas que mueven los corazones de los hombres, aún los que deben ocuparse en los asuntos de Dios, como es el caso de los que me acompañan, y aún el mío, que en viendo esos cuerpos garridos, late como de jovenzuelo olvidando las canas que ya cubren mi cabeza después del paso de tantos años por la tierra y olvidando incluso el servicio que debo a la orden del Temple.

Se quejaron, el año pasado, algunos del pueblo y del Concejo, de las acciones viles que hicieron algunos de nuestros hermanos mas jóvenes, pues se dieron al vino y la juerga y a perseguir a las mozas y armaron alborotos y grescas que, aunque con buen ánimo y sin deseo de ofender, no deberían haber realizado. Este año los meteremos en cintura y trataremos que acaten nuestra autoridad y respeten nuestras ya abundantes canas portándose correctamente y con sentido común, aunque siendo jóvenes como son, es posible que les pueda mas el deseo de juerga, que la razón del orden y la compostura que deben a la gente de esta feria y esta villa. Y aún mas que desconocen los severos castigos que el Fuero de esta Comunidad impone a los alborotadores, maleantes y ladrones en estos días de feria, pues los reyes han querido que todo el que venga a ella se sienta seguro, y compre y venda sin perder sus beneficios por los ladrones, jugadores y borrachos que al amparo de tan gran gentío se acercan a la villa. No es nuestro caso que las normas de la Orden de los Templarios, a la que pertenecemos, nos obliga a respetar a todo el mundo pero más y con más gusto a los que gentilmente nos amparan en sus muros .

Nos congratula el ser acogidos y agasajados por el Concejo y el pueblo de Sepúlveda en estos tiempos de 1305 en que empiezan a soplar malos vientos para la Orden del Temple. Nuestro dinero nos ha creado muchos enemigos, especialmente el rey de Francia que codicia nuestros bienes y procura enemistarnos con todo el orbe para destruir a los templarios, que con tanta valentía combatieron en las Cruzadas y sirven de apoyo y cuidan a los peregrinos que hacen el viaje a Jerusalén a visitar la sagrada tumba de Cristo para alcanzar el perdón de sus pecados .

En esta ocasión hemos venido para felicitaros atraídos por las noticias que corren entre las gentes del reino de que vuestros Fueros han sido confirmados en las Cortes del 15 de mayo en Medina del Campo por nuestro señor el rey Fernando IV que Dios guarde y que el Concejo ha mandado escribir para que todos cuantos vienen a Sepúlveda a ser juzgados por esas normas sepan cuales son y que nunca se cambian a gusto de los jueces.

Sois el mejor pueblo de Castilla, regidos por hombres justos, bajo leyes nobles y liberales que ahora habéis escrito para que los tiempos venideros, hasta el siglo XXI sepan y celebren vuestro buen juicio y se guarden por siempre en la casa del Concejo.

Y basta de discurso que a una feria no se viene a oír sino a divertirse y comprar y vender y a ligar mozos y mozas y a jugar a los naipes y a los dados.

Estos caballeros que aquí veis, agradecidos a vuestra amabilidad, os desean días felices y venturosos, buenas cosechas y abundantes ganancias, hijos sanos y felices amores.

Para los mas pequeños que aún tienen dientes y gustan de lo dulce, caramelos y peladillas y desearles que sean como sus padres y madres, hombres y mujeres de provecho bajo el cuidado de la Virgen de la Peña y al amparo de los Fueros recién confirmados.

El Salvador permita que el año que viene nos encontremos de nuevo en esta plaza y en esta feria para participar con el pueblo en estos días de diversión y feria y para celebrar otra vez vuestra hospitalidad y gozar de vuestro cordero asado y vuestro vino.

IV CUATRO CUARTETAS TEMPLARIAS de VIII OCHO OCHAVOS OCTOSILAVOS
Del Prior Comendador, Fernando Chacon Gallego.
Al Gran Maestre de la Orden, Emiliano Alonso Ortiz.
Septempul, julio de 1.305 Ier Siglo del fuero extenso IIIer Siglo foral latino.
CUARTETA I
De la Orden de los Templarios

CUARTETA II
De los Fueros de Sepúlveda

Ochavo I
¡Septempul, tierra de fueros,
comunidad, villa y tierra!
Somos templarios guerreros,
la cruzada es nuestra guerra.

Ochavo II
Llega la Santa Cruzada,
con la cruz y con la lanza,
con el escudo, la espada,
y el Arca de la Alianza.

Ochavo III
La orden de Carcassonne
de la galia es conocida
al Templo de Salomón
en la tierra prometida.

Ochavo IV
Y en la Hispania de llanura,
la castilla repoblada,
venimos desde Semura,
Semura la bien cercada.

Ochavo V
Venimos con arma en filo
a llevar un pergamino
al monasterio de Silos
de monjes benedictinos

Ochavo VI
Tras largo peregrinaje
hoy daré un giro a la historia,
que Don Antonio Linaje
conservará en su memoria

Ochavo VII
En esta puerta ferial,
la puerta del Ecce homo,
os doy el Santo Grial,
y vuestro legajo tomo.

Ochavo VIII
Custodiaré el pergamino
de las hordas más espurias,
y el fuero breve o latino
guardaré siete centurias.


Ochavo I
Septempul comunidad,
que lo es de villa y tierra,
puso Ley en su heredad
con fueros que hoy desoterra

Ochavo II
De vuestros tiempos de gloria,
quiero ser el pregonero,
hablando de vuestra historia,
recitando vuestros fueros:

Ochavo III
Fernán González, el Conde,
de Castilla fue el primero,
que a Septempul corresponde
su lealtad con un fuero.

Ochavo IV
Y es el Rey Alfonso VI,
el que no encontrara óbice
para redactar el texto,
donde firmara su códice.

Ochavo V
Tras repoblar Cantalejo,
y por el Rey en la Villa,
nuevo fuero dio al Concejo,
Ruy González de Padilla

Ochavo VI
El fuero latino es "Breve",
el fuero romance, "Extenso".
¡Que a rango de Ley se eleve,
el doble fuero en consenso!

Ochavo VII
El "Extenso" es repertorio
de costumbres y de Leyes
por eso en el Consistorio
se guarda a salvo de Reyes.

Ochavo VIII
Y al "Breve" daré yo asilo
llevándolo a un monasterio:
Santo Domingo de Silos,
La historia aclara el misterio
.

     
CUARTETA III
De la Comunidad de Villa y Tierra

CUARTETA IV
De la redención del pecado

Ochavo I
Septempul comunidad,
que lo es de villa y tierra,
reducto de cristiandad
que tanta riqueza encierra

Ochavo II
Su territorio comprende,
partiendo del río Pirón,
la vereda que se extiende
al soto de Salcedón

Ochavo III
Vimos estos cofrades
requejo de la Molina,
que desde el castro de Frades
también la villa domina

Ochavo IV
Hermoso paraje esconde,
allá la Fuente Tejuela,
llegando al linar del conde,
y oculta en la Serrezuela.

Ochavo V
Y al fin, la frontera traza,
de la villa y de su tierra,
hasta Ayllón, el rio Riaza,
para acabar en la Sierra.

Ochavo VI
A Sepúlveda conoces
por su alfoz en extensión,
desde la peña a las hoces,
las hoces del Duratón.

Ochavo VII
Es la falla de Sopeña
una vista que te halaga.
Si no la ves, te la enseña,
el mirador de Zuloaga.

Ochavo VIII
Ves en ese mirador,
que desde la peña asoma
la Iglesia del Salvador,
y el arrabal en su loma.

Ochavo I
Septempul Comunidad,
que lo es de villa y tierra,
por eso nuestra hermandad,
viene a penar al que yerra.

Ochavo II
Por que en vuestro crudo invierno,
cuando el rocío hace escarcha,
la noche os lleva al infierno
por vuestros bares de marcha.

Ochavo III
Pues cualquiera de la villa,
y en una noche cualquiera,
si a una cualquiera no pilla,
se pilla una borrachera.

Ochavo IV
De ese pecado que os ata,
traemos la redención:
¡Abandonad el cubata
y olvidad el botellón!.

Ochavo V
¡Arrepentíos pecadores!
¡Uníos a la cruzada!
y ofreced vuestros licores
a estos monjes de la espada

Ochavo VI
El cántico culto y sano
lo haremos con la bebida
al cantar en gregoriano
" Septempul patria querida".

Ochavo VII
Y en devota procesión
por calles sepulvedanas,
daremos satisfacción
a vuestras bellas galanas.

Ochavo VIII
Que en Tierra Santa o la Meca,
la fe vence a la pereza,
pues no es pecador quien peca
si al tiempo de pecar, reza.