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TEMPUS
FUGIT, amigos, TEMPUS FUGIT. El tiempo huye de nosotros
raudo sin darnos ocasión a gozar de la vida como
sería el deseo de todos los seres humanos. Parece
mentira pero ya ha pasado un año desde que me dirigí
a vosotros para daros las gracias por vuestra hospitalidad
ofreciéndonos el abrigo de vuestras murallas. En
esta puerta del Azoque, que da entrada al mercado de la
ciudad, os encuentro a todos , a los que vi el año
pasado y a los que hoy se han sumado, atraídos ,
sin duda, por el Arca que llevamos.
Marchábamos el año
pasado desde nuestra casa de San Saturio, en Soria, pasando
por Maderuelo hacia el reino de León llevando el
Arca de los Templarios. Ese Arca famoso por sus milagros,
lleno de las reliquias de santos y mártires protectores
de enfermedades y congojas, que todo el mundo desea poseer
y por el que luchan nobles y reyes. Hoy lo llevamos a Ponferrada
que allí habita un hermano de la Orden, a quien llaman
Jesús, con el nombre de nuestro señor, y lo
guardará hasta otro viaje para que no caiga en manos
impías y traidoras, que en los tiempos que corren
cada vez menos gentes respetan las sagradas normas de Jesucristo
y guardan con respeto su recuerdo. |
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Nuestros caballeros y yo mismo, caballero
maestre del grupo, nos sentimos felices en nuestro anterior
viaje a Sepúlveda, esta hermosa villa famosa en todo
el orbe por su hospitalidad, su buen vino, mejor cordero,
y para algunos de los que aún son jóvenes
caballeros sin sentido común, por las mozas hermosas
y lozanas que se ven andando por estas calles y plazas,
tan galanas y bien vestidas, tan graciosas y vivarachas
que mueven los corazones de los hombres, aún los
que deben ocuparse en los asuntos de Dios, como es el caso
de los que me acompañan, y aún el mío,
que en viendo esos cuerpos garridos, late como de jovenzuelo
olvidando las canas que ya cubren mi cabeza después
del paso de tantos años por la tierra y olvidando
incluso el servicio que debo a la orden del Temple.
Se quejaron, el año pasado,
algunos del pueblo y del Concejo, de las acciones viles
que hicieron algunos de nuestros hermanos mas jóvenes,
pues se dieron al vino y la juerga y a perseguir a las mozas
y armaron alborotos y grescas que, aunque con buen ánimo
y sin deseo de ofender, no deberían haber realizado.
Este año los meteremos en cintura y trataremos que
acaten nuestra autoridad y respeten nuestras ya abundantes
canas portándose correctamente y con sentido común,
aunque siendo jóvenes como son, es posible que les
pueda mas el deseo de juerga, que la razón del orden
y la compostura que deben a la gente de esta feria y esta
villa. Y aún mas que desconocen los severos castigos
que el Fuero de esta Comunidad impone a los alborotadores,
maleantes y ladrones en estos días de feria, pues
los reyes han querido que todo el que venga a ella se sienta
seguro, y compre y venda sin perder sus beneficios por los
ladrones, jugadores y borrachos que al amparo de tan gran
gentío se acercan a la villa. No es nuestro caso
que las normas de la Orden de los Templarios, a la que pertenecemos,
nos obliga a respetar a todo el mundo pero más y
con más gusto a los que gentilmente nos amparan en
sus muros .
Nos congratula el ser acogidos y
agasajados por el Concejo y el pueblo de Sepúlveda
en estos tiempos de 1305 en que empiezan a soplar malos
vientos para la Orden del Temple. Nuestro dinero nos ha
creado muchos enemigos, especialmente el rey de Francia
que codicia nuestros bienes y procura enemistarnos con todo
el orbe para destruir a los templarios, que con tanta valentía
combatieron en las Cruzadas y sirven de apoyo y cuidan a
los peregrinos que hacen el viaje a Jerusalén a visitar
la sagrada tumba de Cristo para alcanzar el perdón
de sus pecados .
En esta ocasión hemos venido
para felicitaros atraídos por las noticias que corren
entre las gentes del reino de que vuestros Fueros han sido
confirmados en las Cortes del 15 de mayo en Medina del Campo
por nuestro señor el rey Fernando IV que Dios guarde
y que el Concejo ha mandado escribir para que todos cuantos
vienen a Sepúlveda a ser juzgados por esas normas
sepan cuales son y que nunca se cambian a gusto de los jueces.
Sois el mejor pueblo de Castilla,
regidos por hombres justos, bajo leyes nobles y liberales
que ahora habéis escrito para que los tiempos venideros,
hasta el siglo XXI sepan y celebren vuestro buen juicio
y se guarden por siempre en la casa del Concejo.
Y basta de discurso que a una feria
no se viene a oír sino a divertirse y comprar y vender
y a ligar mozos y mozas y a jugar a los naipes y a los dados.
Estos caballeros
que aquí veis, agradecidos a vuestra amabilidad,
os desean días felices y venturosos, buenas
cosechas y abundantes ganancias, hijos sanos y felices
amores.
Para los mas
pequeños que aún tienen dientes y
gustan de lo dulce, caramelos y peladillas y desearles
que sean como sus padres y madres, hombres y mujeres
de provecho bajo el cuidado de la Virgen de la Peña
y al amparo de los Fueros recién confirmados.
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El Salvador permita que el año
que viene nos encontremos de nuevo en esta plaza y en esta
feria para participar con el pueblo en estos días
de diversión y feria y para celebrar otra vez vuestra
hospitalidad y gozar de vuestro cordero asado y vuestro
vino.
| IV
CUATRO CUARTETAS TEMPLARIAS de VIII OCHO OCHAVOS OCTOSILAVOS
Del Prior Comendador, Fernando Chacon Gallego.
Al Gran Maestre de la Orden, Emiliano Alonso Ortiz. |
| Septempul,
julio de 1.305 Ier Siglo del fuero extenso IIIer Siglo
foral latino. |
CUARTETA
I
De la Orden de los Templarios |
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CUARTETA
II
De los Fueros de Sepúlveda |
| Ochavo
I
¡Septempul, tierra de fueros,
comunidad, villa y tierra!
Somos templarios guerreros,
la cruzada es nuestra guerra.
Ochavo
II
Llega la Santa Cruzada,
con la cruz y con la lanza,
con el escudo, la espada,
y el Arca de la Alianza.
Ochavo
III
La orden de Carcassonne
de la galia es conocida
al Templo de Salomón
en la tierra prometida.
Ochavo
IV
Y en la Hispania de llanura,
la castilla repoblada,
venimos desde Semura,
Semura la bien cercada.
Ochavo
V
Venimos con arma en filo
a llevar un pergamino
al monasterio de Silos
de monjes benedictinos
Ochavo
VI
Tras largo peregrinaje
hoy daré un giro a la historia,
que Don Antonio Linaje
conservará en su memoria
Ochavo
VII
En esta puerta ferial,
la puerta del Ecce homo,
os doy el Santo Grial,
y vuestro legajo tomo.
Ochavo
VIII
Custodiaré el pergamino
de las hordas más espurias,
y el fuero breve o latino
guardaré siete centurias. |
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Ochavo
I
Septempul comunidad,
que lo es de villa y tierra,
puso Ley en su heredad
con fueros que hoy desoterra
Ochavo
II
De vuestros tiempos de gloria,
quiero ser el pregonero,
hablando de vuestra historia,
recitando vuestros fueros:
Ochavo
III
Fernán González, el Conde,
de Castilla fue el primero,
que a Septempul corresponde
su lealtad con un fuero.
Ochavo
IV
Y es el Rey Alfonso VI,
el que no encontrara óbice
para redactar el texto,
donde firmara su códice.
Ochavo
V
Tras repoblar Cantalejo,
y por el Rey en la Villa,
nuevo fuero dio al Concejo,
Ruy González de Padilla
Ochavo
VI
El fuero latino es "Breve",
el fuero romance, "Extenso".
¡Que a rango de Ley se eleve,
el doble fuero en consenso!
Ochavo
VII
El "Extenso" es repertorio
de costumbres y de Leyes
por eso en el Consistorio
se guarda a salvo de Reyes.
Ochavo
VIII
Y al "Breve" daré yo asilo
llevándolo a un monasterio:
Santo Domingo de Silos,
La historia aclara el misterio. |
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CUARTETA
III
De la Comunidad de Villa y Tierra |
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CUARTETA
IV
De la redención del pecado |
| Ochavo
I
Septempul comunidad,
que lo es de villa y tierra,
reducto de cristiandad
que tanta riqueza encierra
Ochavo
II
Su territorio comprende,
partiendo del río Pirón,
la vereda que se extiende
al soto de Salcedón
Ochavo
III
Vimos estos cofrades
requejo de la Molina,
que desde el castro de Frades
también la villa domina
Ochavo
IV
Hermoso paraje esconde,
allá la Fuente Tejuela,
llegando al linar del conde,
y oculta en la Serrezuela.
Ochavo
V
Y al fin, la frontera traza,
de la villa y de su tierra,
hasta Ayllón, el rio Riaza,
para acabar en la Sierra.
Ochavo
VI
A Sepúlveda conoces
por su alfoz en extensión,
desde la peña a las hoces,
las hoces del Duratón.
Ochavo
VII
Es la falla de Sopeña
una vista que te halaga.
Si no la ves, te la enseña,
el mirador de Zuloaga.
Ochavo
VIII
Ves en ese mirador,
que desde la peña asoma
la Iglesia del Salvador,
y el arrabal en su loma.
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Ochavo
I
Septempul Comunidad,
que lo es de villa y tierra,
por eso nuestra hermandad,
viene a penar al que yerra.
Ochavo
II
Por que en vuestro crudo invierno,
cuando el rocío hace escarcha,
la noche os lleva al infierno
por vuestros bares de marcha.
Ochavo
III
Pues cualquiera de la villa,
y en una noche cualquiera,
si a una cualquiera no pilla,
se pilla una borrachera.
Ochavo
IV
De ese pecado que os ata,
traemos la redención:
¡Abandonad el cubata
y olvidad el botellón!.
Ochavo
V
¡Arrepentíos pecadores!
¡Uníos a la cruzada!
y ofreced vuestros licores
a estos monjes de la espada
Ochavo
VI
El cántico culto y sano
lo haremos con la bebida
al cantar en gregoriano
" Septempul patria querida".
Ochavo
VII
Y en devota procesión
por calles sepulvedanas,
daremos satisfacción
a vuestras bellas galanas.
Ochavo
VIII
Que en Tierra Santa o la Meca,
la fe vence a la pereza,
pues no es pecador quien peca
si al tiempo de pecar, reza. |
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