A
pesar de las inclemencias meteorológicas se pudieron
correr los cuatro encierros programados. Las ganaderías
que se soltaron en los encierros resultaron bravas, con
trapío y, a veces, peligrosas. Hubo una gran afluencia
de corredores, desde algunos de escasos meses, hasta varios
corredores octogenarios. Como mandan los cánones
los corredores portaron la tradicional indumentaria blanca
con pañuelo rojo y, por supuesto, cada corredor portaba
su periódico.
El recorrido del encierro ha tenido
una variación con respecto a los años precedentes.
El recorrido habitual por la calle del hospital y la plaza
de España, ha sido sustituido por uno nuevo: Calle
Barbacana y Plaza de España. Con lo que el recorrido
ha ganado en vistosidad y en capacidad (el anterior recorrido
se estaba quedando pequeño).
Los encierros del 2002 no han sido
especialmente problemáticos en cuanto a las asistencias
sanitarias, únicamente ha habido que atender a varios
heridos de carácter leve por caídas o percances
similares. En palabras del responsable de la coordinación
de los servicios sanitarios, Don Carmelo Navares, "No
ha habido que lamentar desgracias personales, las salidas
que hemos tenido que realizar han sido para atender a heridos
leves".
Al final de cada encierro, los ganaderos
repartieron caramelos entre todos los asistentes al encierro. |