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Nuevo artículo de Elisa Serna titulado ""Futuro y recuerdos de tiza y pupitre"

Elisa Serna nos envía un nuevo artículo para publicar en el Pregonero Digital de Sepúlveda y de este modo hacer llegar el mismo a todos los internautas amigos de Sepúlveda.

El artículo trata de la importancia de la Educación y toma como punto de partida la noticia del nuevo colegio que esta proyectado para Sepúlveda.

El artículo es el siguiente:

SEPULVEDA: FUTURO Y RECUERDOS DE TIZA Y PUPITRE

Con gran alegría leo en el Pregonero que Sepúlveda se organiza para que sus jóvenes puedan desarrollar el 4º de ESO en el pueblo. Ojala las alumnas y alumnos sepan valorar estos esfuerzos en todo lo que valen y agradezcan la sabiduría de sus profesoras y profesores pues no siempre hubo esas facilidades en el pueblo y eso convierte a los estudiantes de hoy en privilegiados, si comparamos las facilidades que hoy tienen, frente a las que tuvieron sus padres, que si eran de la clase baja, antes los metían a monaguillos que los mandaban a la escuela.

Hubo, eso sí -entre otros- un maestro que educó a muchos sepulvedanos durante treinta años consiguiendo que toda una generación hiciera muy buen uso de sus conocimientos y de su libertad.. Permitidme, antes de seguir, rendir desde aquí un emocionado homenaje a D. Ángel Prieto Alonso, por lo injusto de su muerte. Pero eso es otro artículo.

Volviendo al tema de hoy, la ampliación del sistema educativo en Sepúlveda, hay que confesar que nada alegra más a quien no habiendo podido realizar estudios superiores a la edad correspondiente -pues en los años cuarenta, cincuenta y sesenta había que ayudar con nuestros trabajos al mantenimiento del hogar- que las noticias que anuncian la extensión del sistema educativo, las nuevas facilidades y medios para desarrollar la comprensión del mundo que nos rodea, la inteligencia que decía Aristóteles, es lo que nos diferencia de los animales.

No obstante, hay de admitir el panteísmo ecologista y los descubrimientos últimos de la etología o ciencia que estudia precisamente la inteligencia de los animales, y no despreciarlos como esos cazadores que cuelgan los galgos de los árboles cuando ya no corren. Los etólogos están demostrando científicamente la existencia de organización social y sentimientos, no ya en los bien sabidos, por ejemplo, de abejas y termitas, sino en algunos primates, de los que descendemos.

¿Quien no ha oído historias de perros o gatos, canarios, caballos, burros, etc. que solo les faltaba hablar?. Relatan historias alucinantes de animales domésticos que abandonados a su suerte se asilvestran y nos dan más de un susto, buitres incluidos. Otros recorren miles de kilómetros para reencontrarse con unos cuidadores habituales, que no se merecen su compañía ni su afecto y protección, pues que los abandonan.

Por eso y porque cuando vienen fresas hay que comprar fresas, hay que estudiar mucho y a tiempo. Los jóvenes sepulvedanos de hoy ya saben que es muy viva la sed de cultura que desde aquellas décadas de la post-guerra tan oscuras de nuestra adolescencia arrastramos los mayores, sobre todo las mujeres, pues machista como era la sociedad entonces, si había algún dinero era para que estudiara el chico de la casa.

Ojala dure nuestra democracia muchos, muchísimos años.

. Hemos sobrevivido, que es lo importante, si bien nos sabemos con muchas lagunas, ciertamente ignorantes en muchos aspectos que intentamos superar a base de darnos auténticos atracones de libros donde se arroje luz sobre los temas a debate. Hay que invitar a esos jóvenes a que aprovechen bien ese tiempo de su adolescencia, para que no les pase como a nosotros nos pasó y el día de mañana les llegue con todos sus estudios aprobados a tiempo, sin retraso o incluso superando el nivel de formación de los países de nuestro entorno.

Nada hay en este mundo que dé tantas satisfacciones como la lucidez que sigue, en nuestra conciencia, a la comprensión de alguno de los múltiples enigmas y aspectos de la realidad que nos rodea, la filosofía, las artes o las ciencias. Es como una luz interior que se enciende y un entusiasmo que nos abre otra compuerta nueva del saber, tras la que se oculta todo aquello que ignoramos. Por eso este ejercicio de humildad.

Sucede así también en el trayecto hacia la Utopía de cada uno.: Cuando parece que vamos a llegar a ella, que la tenemos al alcance de la mano, se aleja otra vez al horizonte, demostrando con ello que la Utopía, para lo que de verdad nos sirve -como los estudios- es para mantenernos activos, con los ojos abiertos, despiertos y caminando en pos de ambos.

Elisa Serna. Madrid, 25 de Mayo, 2005

Nota del Pregonero Digital de Sepúlveda: Os recomendamos la lectura del artículo y agradecemos a Elisa Serna su colaboración.