No siendo especialista en filología
ni historia, sino sabiéndome solo una estudiante
tardía de esas dos ciencias imprescindibles para
desvelar los componentes de nuestra identidad, voy a atreverme,
pues toda ignorancia es atrevida, a participar en el debate
que abre en nuestro Pregonero, la pregunta que Antonio
Linaje nos lanzó a cuantos visitamos esta web,
lejos del pueblo, con motivo de sus dos años ya
de andadura. Felicidades.
La causa primera de estos trabajos
y otros es nada menos, que recuperar una "sepulvedaneidad"
de abolengo comunero y guarnicionero - hoy difuminado
en la memoria de los sepulvedanos mas jóvenes-
mi familia -las apodadas "Curras" de la Calle
Espinacar- que por circunstancias económicas y
políticas, que no vienen a colación en este
trabajo, son fáciles de deducir si observamos los
censos del pueblo de 1936 y el de 1940, pero vamos al
grano:
Analizar el origen y las transformaciones
del topónimo Sepúlveda supone recorrer las
culturas que hayan podido influir en el vocablo fonéticamente.
Recorrer la historia de sus diferentes repoblaciones:
comunidades campesinas, ganaderas, religiosas o paganas
que atravesando los siglos han convivido, bien o mal,
en el Valle del Duratón, cavando cuevas los trogloditas,
levantando casas y templos, palacios y murallas, la oligarquía,
condes o reyes, con esas peculiares plantas triangulares
de algunos edificios y plazas sepulvedanas.

Una búsqueda apasionante
en la que se descubre que la historiografía españolista
y casi hasta nuestros días, nos ha ido deformando
hechos y ocultando datos, respecto a los grupos humanos
que poblaron la hoces, eras y macizos sepulvedanos. ¿Se
puede llamar "despoblación" al genocidio
que protagonizó Alfonso I?.
Las oligarquías terratenientes
feudales y esclavistas, no solo la de Alfonso I, supieron
rodearse además de historiadores de pluma alquilada
y sometida. Creyeron, como siempre hacen los vencedores,
que habían encontrado la impunidad a sus desmanes
con los habitantes y la historia futura, dedicando al
fuego purificador el destino final de documentos, códices,
libros, que hoy nos hubieran ayudado a discernir las verdades
históricas de cada periodo, sus culturas, idiomas,
topónimos y onomástica entera de cuantos
sepulvedanos entraron en la historia del pueblo por sus
obras en pro de su comunidad.
Estos conocimientos constituyen
el legado distorsionado o inexistente durante el franquismo
y otro derecho de la ciudadanía negado también.
Su escuela pedagógica ha perdurado hasta la reciente
derogación de la Ley de Calidad de la Enseñanza.
Mucho tiempo.
Sin embargo con los datos escasos
que van llenando mi exigua biblioteca de autodidacta y
el debate que se abre con el artículo de Antonio
Linaje, será posible completar el rompecabezas,
con otras aportaciones mejores o quizá más
fundamentadas que esta mía. Animo a los cibernautas
sepulvedan@s esparcidos temporalmente por el ancho mundo.
Y paso a relacionar las fuentes
en que me baso, sin más dilación:
LAS FUENTES
A) Antología de
Fuentes del Antiguo Derecho. Manual de historia
del Derecho Español. II. Alfonso García
Gallo.
B) La realidad histórica
española. Américo Castro. Paidós.
C) Signarios y alfabetos:
www.Proel.com.
D) Los judíos en
España. Haim Beirant. Editorial MAPFRE.
E) invasión e Islamización.
Pedro Chalmeta. Editorial MAPFRE.
F) Breve historia de España.
Gonzalo García Cortazar. Alianza editorial.
G)
Crónicas de Ibn-Jaldúm.
Verde Islám.com
H)
Iglesias Mozárabes. Gómez
Moreno.
I) Qastiliya-Elvira
de Granada en la fundación de la Castilla de la
Vardulia. Andalucía.cc/adarve.com/docs
1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8, de Francisco García Duarte.
J) Las
Minorías Étnicas. Fernando Suárez
Bilbao. I Simposium de Estudios Históricos de Sepúlveda.
K) Historia
de los siglos V al XIII. José María
Minguez.
L) Mapas: Gran
Atlas del Reader Digest. Mapa de España Antigua.
Casa del Mapa Madrid. Mapa Militar de Sepúlveda.
Casa del Mapa. Madrid. Mapa de la Villa y Tierra. Tuco
(Sepúlveda)
M) Guía de Sepúlveda.
Antonio Linaje
N) Docs. Antiguos: Fuero
de Sepúlveda. Facsímil. Fundacionfpsc.org.
Fuero de Viejo de Castilla. Editorial Maxtor. Kiosco de
Sepúlveda..
Ñ) Músicas:
Antifonario Mozárabe. Hispavox. Nubas Andalusíes.
Nubenegra. Ibn Baya. Tribus Hispánicas de Eliseo
Parra. Cantos Sefardíes. Nubenegra. Cantos a Capella
de los Beréberes del Atlas. Le chant du Monde.
Cancionero de Agapito Marazuela. Ediciones de la C.A.M.
ANÁLISIS HISTÓRICO
La primera que aparece es el celta,
lengua de la tribu de los arevacos que pronto adaptaron
al ibérico, cuyo signário es de origen fenicio
siglo X (a.n.e.)
La segunda pudo ser el hebreo.
252 C Theod.2, 1, 10 (1) "los judíos que viven
según el Derecho romano y común, en las
causas que no pertenezcan tanto a su superstición
como al foro, a las leyes y a los derechos, procedan según
su mas habitual de los juicios e interpongan y rechacen
todas las acciones según las leyes romanas; de
modo que en definitiva estén bajo nuestras leyes.
(2) Pero si algunos quisieran litigar por compromiso,
a semejanza de los árbitros, ante los judíos
o patriarcas, por acuerdo de las partes, siempre que sea
en asunto civil, no se les prohiba por el derecho público
el juicio de ellos"
Recogida por Alfonso García
Gallo esta fuente demostraría la existencia de
población hebrea, quizá en el Valle del
Duratón también, pues que llegaron y fundaron
ciudades como Lucena o Tolétula (Toledo) en los
barcos que Pirro e Hispán fletaron, tras la destrucción
del Primer templo, según Haim Beirant.

La romanización por la
fuerza de la Tarraconense supone la aparición de
la tercera lengua o idioma, el latín, periodo abundantemente
documentado donde es de destacar, pues sucedió
en el Valle del Duratón, el heroísmo de
las familias arevacas, de las que descendemos, y la resistencia
mantenida ante las sucesivas legiones romanas que lo intentaron
durante otros arquetípicos "cuarenta años".
Numancia y Termes superan con mucho el simbolismo resistente
de la Puerta de Alcalá de Madrid
Y como a todo puerco le llega
su San Martín la invasión de los pueblos
germánicos, visigodos, supuso una derrota "morrocotuda"
para los romanos, aunque aquellos tampoco abandonarían
la península de bóbilis-bóbilis.
Los visigodos mantienen el mismo idioma oficialmente,
el latín, pero es de suponer que se conservan las
lenguas madres de las tribus y etnias en la cotidianidad
como ha sucedido con las lenguas catalana y vascuence
hasta nuestros días.
Dado que los visigodos se extendieron
generalmente por el mismo mapa de ciudades y pueblos trazado
por los romanos, eso incluye la zona de Sepúlveda,
si bien en el mercado y en la intimidad se mantiene como
cultura oral el ibérico y el hebreo del que proviene,
a pesar de la feroz represión que describe Haim
Beirant: "de los doscientos años que duró
la ocupación visigoda ciento veinticinco los dedicaron
a bautizar a la fuerza y a reprimir al pueblo judío."
Extensible, por supuesto, a las otras etnias.
Destaca por su crueldad, un artículo
del Fuero Juzgo que describe la orden de quitar los hijos
a los judíos, para educarlos en familias cristianas,
si bien los internados religiosos -entre cristianos todos-
contemporáneos se parecen mucho.
Tal represión no pudo más
que hacer emigrar hacia el norte y el Norte de Africa,
se deduce, lejos de Toledo o Mérida, a grupos judíos
o paganos en busca de respeto para sobrevivir, que aportaron
su idioma, el cuarto en Sepúlveda: un hebreo lleno
de latinizaciones, un celtibérico latinizado también.
Siglos V al VII.

Se añade en la misma época
-y estos datos son clave- la ocupación de la zona
sur de la Cordillera Cantábrica, en el primer viaje
de Tariq, 711, asentando grupos beréberes que vinieron
en los barcos de Julián, segundo hijo de Witiza,
y tras la victoria en la batalla de Guadalete, entre cuyos
barros desapareció Rodrigo - primer hijo de Witiza
-, acompañan a Tariq en su viaje al norte de la
península, en busca del botín prometido:
tierras para cultivar y pastos para el ganado, pues el
oro, la plata o las piedras preciosas se los reservaban
los árabes, siendo esto otro motivo de enfrentamientos
entre ellos..
Probablemente, su asentamiento
en el Valle del Duratón debió ser sangriento,
si atendemos a su costumbre de la época de pasar
a cuchillo a los pobladores preexistentes, pero la destrucción
por los abbasies de los archivos Omeyas hace que debamos
buscar estos datos en otros fondos que hoy desconozco,
ya que el espantoso "memoricídio" cometido
con las Bibliotecas de Sarajevo y Bagdad, nos hace temer
por las de Tombouctú, Fez o El Cairo.
Si aparecieran libros o documentos
sobre esta supuesta pasada a cuchillo de los beréberes
sobre los habitantes del Valle del Duratón, no
dejarían de demostrar lo gratuito del genocidio,
pues los beréberes permanecieron solo alrededor
de cuarenta años, quejosos ante Múza por
la entrega de unos suelos tan difíciles de cultivar,
por su acidez geológica demostrada, según
Pedro Chalmeta y los estudios agrícolas de la zona,
entre ellos la Guía de Sepúlveda de Antonio
Linaje.
No obstante, cuarenta años
es tiempo suficiente para desarrollar cuarenta cosechas
y multiplicar el censo por cuarenta, poner y quitar topónimos,
convirtiéndose quizá el signário
tamazigh en la quinta lengua que aparece por las eras,
las riberas del Duratón y las huertas del Caslilla.
Y aparece el sexto idioma oficial
en Sepúlveda, el árabe, siglos VII al X,
cuyos dirigentes y tropas, civiles, religiosos o paganos
están documentados por el historiador Al-Idrisi,
según describe impecablemente la Historia de la
Villa y Tierra de la editorial Tuco de Sepúlveda,
si bien en lo referente a los beréberes - cultura
con signário, pero básicamente oral- encontramos
amplias descripciones en Ibn-Jaldúm.
A medida que el califato de Córdoba
se asienta con los abbasies de Bagdad, tras aniquilar
a la dinastía Omeya y sus archivos, salvo a Abd-al
Rahman I, que huye a Córdoba como único
superviviente de su familia, según Pedro Chalmeta,
va aumentando la carga impositiva a las comunidades cristianas,
paganas y hebreas preexistentes a la ocupación
árabe, resultado ésta más de la pronta
firma de capitulaciones- dada la descomposición
y el desgobierno visigodo provocado por las contradicciones
y luchas por el poder entre unos reyes visigodos empeñados
en reforzar la Corona cuando al mismo tiempo reforzaban
el poder local de condes y nobles.
Así, Recesvinto introduce
en el rito de la coronación, los peldaños,
el trono y la propia corona, y Chindasvinto lanza una
feroz represión para acabar por las armas con condes
y nobles, esclavos o "servu" que se opusieran
a su dominio absoluto. Y pasados los años, Julan
desde Melilla, busco la amistad de Tariq. Desde el lado
árabe, Pedro Chalmeta lo describe así. José
María Minguez, Catedrático de historia de
la Universidad de Salamanca amplía los mismos argumentos,
científicamente.
A partir del Siglo VIII hasta
el XV no obstante, la depauperación de los esclavos
o servu cristianos, hebreos o paganos, atrapados y arruinados
así en Al-andalus inspira una fuerte emigración
al Norte. El paso de Somosierra y la cercanía y
belleza del macizo y valle sepulvedanos con sus ríos
y hontanares, fuera, probablemente, uno de los emplazamientos
de estos grupos campesinos y ganaderos, contables y religiosos
o paganos.
Flotan así dos lenguas
más la séptima y la octava por las calles
y plazas, las huertas y las eras de Sepúlveda:
Un latín aljamiado, lleno de arabismos que crecen
con los flujos migratorios al paso de las décadas
y un hebreo igualmente arabizado en su escritura y modismos.
Siglos VIII al X, decimos.
Ambos grupos traen, lógicamente
sus nuevas formas administrativas y sistemas de medidas
y pesas, sus costumbres y fiestas de guardar, sus culturas,
astronomías y músicas, su literatura, ciencia
y poesía, como demuestra la existencia en nuestro
cancionero tradicional - inigualable por su riqueza, en
el mundo de nubes andalusíes y cantos sefardíes
que los especialistas sitúan en esos siglos: Antifonario
mozárabe, incluso en los trinos y melismas de los
cantos de Agapito Marazuela, se adivina la influencia
ancestral de estas culturas en Castilla y como muestra
hay que recomendar la escucha del canto "Virgen de
la Soterrania"
Se sincretiza así en la
Vardulia el arte mozárabe. Con su arquitectura
construyen templos, plagados de arte califal en columnatas,
frontispicios, techos que incluyen elementos de la cultura
signal de los beréberes también, según
demuestra otro libro éste de Gómez Moreno,
quien lograra interpretar la lengua ibérica, Iglesias
Mozárabes. Es de lamentar aquí el desmoche
antisemita de muchos de los arcos de herradura que construyeron
y otros elementos ornamentales, el derrumbe o superposición
de otros Templos.

El grupo más numeroso de
esta emigración al norte, lo componen en estos
siglos tan poco documentados, quienes huyen de los impuestos
y la represión desde Qastiliya-Elvira, cerca de
Granada, antigua "Garnat" (la peregrina, en
hebreo, pues sus fundadores fueron, según Haim
Beirant)
Eran en este caso cristianos,
hebreos y paganos según el doc. de Francisco García
Duarte reseñado en Las Fuentes. Suben más
allá del Valle del Duratón hasta el Norte
de Burgos, sur de Guipúzcoa, oeste de Navarra y
denominan Qastiliya, como su tierra de origen las tierra
comprendidas entre el Valle del Mena y Oña. La
utilización de Internet, para la obtención
de estos datos considero que no invalidan su veracidad.,
exhaustivamente documentada por el autor, si bien novedosa
e incómoda para los descendientes políticos
de la Inquisición dominica y sus juicios por "Limpieza
de sangre" . Recordemos aquí que hasta bien
entrado el siglo XVIII, a los farmacéuticos de
Madrid se les exigía ese análisis de sangre
con su certificado heráldico.
De paso, se puede descifrar otro
topónimo. Nada menos que el de Castilla, que no
viene de castillo, pues castillo en castellano es "alcázar"
. Para irá de antisemitas de Qastiliya el topónimo
pasó a Qastiliya y de ahí a Castilla, por
imperativo de la vocalización habitual de los várdulos
y bascones, perviviente en la zona, más el euskara
o vascuence. Corren ya los siglos XI al XV, ampliamente
documentados en multitud de publicaciones.
REFLEXIONES FILOLOGICAS
En consecuencia, si se pueden
dar por buenos los datos y fuentes utilizados en este
análisis histórico, por orden de aparición
en escena podemos escuchar flotando en el aire, la fonética
sucesiva, en el Valle del Duratón, de las siguientes
lenguas y sus dialectos:
Celta, hebreo iberizado, latín
romano, latín germánico, tamasigh (beréber),
su forma dialectal Septentrional, árabe, latín
aljamiado, hebreo arabizado y vascuence o euskara.
¿Cómo se llega a
la denominación SEPTUEGA en el Fuero de Sepúlveda,
primera referencia escrita a nuestro topónimo?
Del `prefijo SEPT podemos hacer
una primera deducción: debió llamarse Norte,
Vega del Norte para aquellos que provenían del
Sur, pues si hubiera sido bautizado el pueblo por los
habitantes del Norte de la Vardulia, se hubiera llamado
SURUEGA.
Otra posibilidad del prefijo SEPT
es su origen romano y por tanto latino del aceptado SEPTEMPUL,
significando según dicen SIETE PUERTAS, pero ni
Sepúlveda tuvo solo Siete Puertas, ni PUL significa
puerta, sino un diminutivo de PULCHER, bonito, elegante
en castellano.
Cabe entonces buscar entre las
lenguas de otros habitantes de Sepúlveda. Si observamos
la distribución de las tribus amasigh encontramos
la denominada la SEPTEMTRIONAL como dialecto del Tamasigh
madre. El Septentrional es la lengua hablada por los beréberes
del Norte de Argelia y Este de Túnez. ¿Fueron
sus antepasados quienes acompañaron a Táriq,
cavaron cuevas, como buenos trogloditas, en las hoces
y macizo sepulvedano? ¿Dieron ellos el nombre de
Vega del Norte de los Septentrión, a la actual
Sepúlveda?
Si bien, existirán otras
urgencias relacionadas con el paro o la vivienda social
en la actual Sepúlveda u otros proyectos de futuro
que se comprenden e impulsan, hay interrogantes como los
expuestos que solo pueden responder un proyecto serio
y continuado de excavaciones en la zona, como ya iniciara
Molinero y Rosario Lucas. No obstante, la ocupación
hotelera ha crecido desaforadamente, así como disminuido
el nivel de desempleo en los pueblos cercanos a Atapuerca,
a partir del proyecto culminado del Profesor Arsuaga.
La siguiente lengua y hasta que
Fernan González cortara, a la beréber, de
un tajo, la cabeza a Abú Abbás, fue el árabe.
Para un árabe de la época, leer Septuega
podría ser delicado, no por su capacidad nada limitada
de fonar una lengua consonántica como la suya,
sino por el permanente enfrentamiento entre beréberes
y árabes, respecto al dominio de éstos sobre
aquellos.

Y se pudo producir un gran salto
derivado de la cultura del agua y sus canalizaciones,
obra de beréberes y no de árabes como ha
trascendido. Campos regados, trigo bueno, debieron pensar.
Y ese debió ser su orgullo en el zoco de Sepúlveda.
Quizá gritaban SVULBRUGA! Significando SVUL, trigo
y BRUGA, bueno, de calidad. en el zoco de Sepúlveda
del Siglo IX, por ejemplo.
Aun hoy en Marraquesh se grita
SVULBRUGA. Esa ciudad en cuyas murallas anidan las cigüeñas
antes de remontar el vuelo hasta Castilla, antigua Qastiliya
y construir sus nidos en las torres de las Iglesias, antiguas
mezquitas, muchas de ellas, o en las espadañas
de las campanas, como en Sepúlveda, precisamente.
Pero dejemos la poesía
y volvamos al objeto de estas reflexiones, pues ya habíamos
llegado a otra transformación del topónimo:
SVULBRUGA.
Hay que considerar la castellanización
feroz a que fueron sometidos los topónimos y la
onomástica a partir de que Nebrija sincretizara
el castellano, en Sefarad o País de las Palabras
y los Reyes Católicos no solo lo convirtieran en
idioma único de la península sino que al
convertir la religión católica en única
también, suprimieron la libertad religiosa, sus
libros sagrados, los cultos, la orfebrería, la
arquitectura y los ropajes que acompañaban las
diferentes liturgias y todos los topónimos que
crearon los pueblos en todas las lenguas descritas en
este trabajo, en su devenir histórico.
Con la Inquisición dominica
arreciando a partir del Siglo XV, el sufijo BRUGA se parecería
demasiado a bruja y en una España recién
estrenada, católica, apostólica y romana,
probablemente fue cambiado por el latinizado VEGA ó
UEGA hasta llegar a VEDA, más estoico.
Descarto también el temido
significado vega de las sepulturas en que pudo convertirse
Sepúlveda, tras sufrir horrorosas pestes.
Respecto al prefijo SVUL, los
habitantes de la Sepúlveda ya cristiana y una,
si bien no entera, tras el progromo o matanza sobre su
comunidad judía y el despeñe o expulsión
de los moriscos, relatada emocionadamente por el profesor
Fernando Suárez Bilbao, en el I Simposium, cuya
ponencia solicito desde estas reflexiones, debió
ser aumentada con una E fonética entre la S y la
V de SVUL, convirtiéndose en SEVUL por la vocalización
ancestral de las tribus y los usos parlantes de la zona.

Otro tanto debió acontecer
con la P en vez de la V, convirtiéndose en SEPULVEDA,
quizá al paso de todos estos avatares de la historia
sepulvedana, que no han podido más que dar sentido
a nuestro presente.
CONCLUSIONES:
El topónimo Sepúlveda es el resultado de
la influencia de las culturas de las etnias que la poblaron
y la castellanización posterior al Siglo X.
Es necesario buscar financiación
para la redacción de una gran historia de Sepúlveda.
No es cierta la desertización
de la Vardulia entre los Siglos V al VIII
Es preciso animar a las autoridades
concernidas en Sepúlveda para realizar un plan
de Excavaciones.
Elisa Serna,
10 de Noviembre, 2004
Nota del Pregonero Dígital
de Sepúlveda: Agradecemos a Elisa Serna
su colaboración con este magnífico artículo
escrito con humildad y mucho estusiasmo. Recomendamos
a todos los internautas su lectura. Y animamos a todos
a que completen los articulos de Linaje y Serna con otras
aportaciones. Gracias Elisa y felicidades por el artículo.